Xoel López se encumbra en el Pazo de Urzáiz

El pasado jueves 26 de julio, muchos gallegos y gallegas seguían “celebrando el día de la patria” y presentaron como un público fiel y ferviente en el Pazo de Urzáiz (Nigrán) para recibir a Xoel López, artista de la tierra, que está ahora de gira por motivo de su último disco, “Sueños y Pan”.

Evento musical y de “chill out” en pleno Pazo de Urzáiz organizado por “Pepe”, el director general de “Don Pepe” catering. El ambiente estaba listo para recibir al público con un jardín ambientado para un momento “happy hour” con un dj set, “food trucks” (cocina mexicana, sándwiches de cerdo y hamburguesas “La Pepita” y con varios grifos de Mahou cinco estrellas y Mahou Maestra… Todo alrededor de un jardín con mesas bajo la sombra de los árboles y una piscina (de decoración porque bañarse ahí, nadie podía… ¡Lástima!).

El público considerable llegó de golpe una vez que Xoel se manifestó sobre el escenario y escoltado por sus dos músicos (formando así un trío acústico) empezó el concierto con dos temas de su último albúm: “Sueños y Pan”. Y es que “Indomable”, el telonero y cantautor gallego, sirvió más para hacer contactos en el jardín y cambiar tarjetas de visita.

La gente se vino arriba cuando tocó, seguida de estás dos, “Todo lo que merezcas” y “Hombre de ninguna parte”, una de mis canciones favoritas de todo su repertorio, pues la primera vez que la escuché estaba residiendo en California y me sentí muy identificada como emigrante debido a la neutralización del sentimiento de pertenencia a un lugar.

El ambiente en general parecía de una boda. Tanto por la formalidad de la gente vestida como el espacio. La media del público era de 35 años para arriba. Sólo había una cola para poder canjear el dinero por fichas y duraba una eternidad. Para los precios tan lujosos, la calidad dejaba mucho que desear. Tiraban mal las cañas y tenían tres dedos de espuma, por ejemplo. La excusa que me dieron era que los grifos estaban estropeados, pero sabemos que seguirían alguna directriz de hacerlo así de mal.(Qué lástima, de nuevo). Y, querido lector, si te cuesta entre 3 y 4 euros una caña, creedme pero da para bastantes quejas por parte de los consumidores.

Xoel aclaró al final del concierto que iba a cantar una canción que por falta de tiempo decidió quitarla del repertorio durante el Portamérica: “Lodo”. La más popular, dentro de la novedad, sin lugar a dudas.

El éxito de Xoel López allí fue rotundo. De eso no hay duda alguna. Al fin y a cabo era un concierto privado. Cuando el grupo se fue, una vez acabado el concierto, el público empezó a pedir otra canción. Xoel dijo “Soy mal negociante y haré tres”.Patagonia fue una de ellas y la primera. El chico enfrente de mí, lloraba y se limpiaba la cara con un pañuelo. La novia lo abrazaba y se reía con él. Imágenes tiernas y sentimientos a flor de piel, allí, la noche antes del eclipse lunar.



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